Según leemos en VideoCardz a estas alturas quien haya querido ya tendrá la build 21996.1 de Windows 11 y varios medios están trasteando con ella. Las primeras impresiones es que se trata de una versión que ya tiene algunos meses y por lo tanto bastante inacabada de Windows 11, algo bastante lógico si tenemos en cuenta que aún no se ha anunciado y se sospecha que una versión oficial debería llegar alrededor de Halloween de 2021.
Ya hemos visto qué tal luce el interfaz de usuario y lentamente vamos conociendo sus detalles, se espera que con Windows 11 se incorpore la versión 3.0 de Windows Display Driver Model (WDDM) que podría ayudar a mejorar el rendimiento de nuestras gráficas en ciertas circumstancias, WDDM 3.0 ya está en ciertas versiones de Windows 10 en el canal insider así que no debería ser ninguna sorpresa que llegase tanto a Windows 11 como a Windows 10 en otoño.

Otro de los grandes cambios anunciados para Windows 11 está en el administrador de tareas que se supone que tendrá importantes optimizaciones para procesadores híbridos con núcleos con distinto rendimiento conocido popularmente como big.LITTLE, los futuros Alder Lake serán los procesadores abanderados de ese concepto para PC aunque actualmente ya existen algunos portátiles con ese diseño basados en la arquitectura Lakefield, en ese caso son procesadores con un núcleo de alto rendimiento y cuatro de alta eficiencia.
Hothardware ha realizado pruebas con un procesador Intel Core i7-L16G7 y aunque en algunos casos como en los tests de creación de contenido acusan un rendimiento bajo debido a la falta de controladores adecuados en el resto de pruebas puras de CPU notan un incremento significativo respecto a Windows 10 21H1.
Según Hothardware Windows 11 con Geekbench 5 consigue un incremento del 2% en tareas monohilo y de un 5,8% en tareas multihilo.

Con Cinebench R23 las mejoras se notan más en monohilo con un incremento del 2% y de casi un 8,2% en multihilo.

PCMark 10 también muestra mejoras de rendimiento excepto en la creación de contenido, supuestamente por lo que hemos indicado arriba: la falta de controladores gráficos.

Las diferencias no son para tirar cohetes pero sí suficientes como para notarse en los tests y tentar a los usuarios a realizar la migración (por menos hemos estado medio año hablando de resizable-BAR/SAM). Intel será la primera compañía en tener toda una familia de procesadores x86 híbridos al mercado, AMD también se sumará al carro en un futuro, así que debemos suponer que ambas companías presionarán a Microsoft para que estas mejoras en el administrador de tareas también se incluyan en nuevas actualizaciones de Windows 10, aunque luego nos preguntamos con qué nos intentará seducir Microsoft para realizar el salto a Windows 11.