Samsung ha ido ajustando el uso de materiales premium en sus smartphones en función de cada modelo en concreto, lo que le ha permitido afinar mejor el precio de venta de cada terminal y diferenciar mejor entre las diferentes versiones que podemos encontrar dentro de una misma gama.
Por ejemplo, el Galaxy Note 20 no utiliza cristal en la parte trasera, sino una capa de plástico, y lo mismo ocurre con el Galaxy S21, que tiene un marco de aluminio pero utiliza una capa de plástico en la parte trasera. Estos cambios pueden parecer poco importantes para el usuario medio, sobre todo ahora que nos estamos acostumbrando cada vez más al regreso del plástico.
Utilizar cristal y metal consigue un acabado premium tan bueno que la propia Apple pasó del chasis "unibody" de aluminio, utilizado hasta los iPhone 7, a unir ambos materiales en el iPhone 8 y posteriores. Sin embargo, introduce un coste importante y también encarece mucho las reparaciones, lo que hace que al final el usuario tenga que pagar más tanto por comprar el smartphone como por posibles reparaciones.
También afecta a la diferenciación entre modelos. Una familia que comparte los mismos acabados en metal y cristal es más "difícil" de diferenciar que una que tiene acabados distintos. Según un rumor, Samsung se ha dado cuenta de esto, y por eso está considerando lanzar los Galaxy S212y S22+ con un acabado en plástico y metal, mientras que el Galaxy S22 Ultra sería el único que mantendría el acabado en metal y cristal.
El Galaxy S21+ tiene un acabado en metal y cristal, así que sería un paso atrás que podría permitir, no obstante, ajustar mejor el precio de la nueva generación de smartphones de Samsung, cuyo lanzamiento sigue previsto para el primer trimestre de 2022, entre enero y febrero.
