Las ventas de tarjetas gráficas han experimentado un importante crecimiento. Según los datos que tenemos del año pasado, las ventas subieron un 39% en 2020, un dato positivo para vendedores y ensambladoras que ha tenido un lado negativo para los consumidores, y es que su precio de venta también ha crecido enormemente.
El informe de Jon Peddie Research también indica que el precio de venta de las tarjetas gráficas ha crecido de forma exponencial en muy poco tiempo. Solo tenemos que mirar la gráfica adjunta para entender la evolución que se ha vivido en los precios de venta desde 2018 hasta el primer trimestre de 2021. En la gama baja, con precios que van desde los 5 dólares hasta los 328 dólares, el precio medio de venta en el segundo trimestre de 2018 era de 159 dólares, y en el primer trimestre de 2021 es de 496 dólares. La diferencia es enorme.
En el caso de las tarjetas gráficas de gama media que cubren la franja que va de los 329 dólares a los 648 dólares, tenemos un precio medio en el segundo trimestre de 2018 de 322 dólares, cifra que un trimestre después bajó a 275 dólares, y que en el primer trimestre de 2021 ha subido hasta los 809 dólares. Escalofriante.
Por último, en el sector de tarjetas gráficas de gama alta, con precios de más de 649 dólares, el precio medio en el segundo trimestre de 2018 fue de 509 dólares, cifra que un trimestre después también bajó a 496 dólares, y que en el primer trimestre de 2021 asciende a 1.358 dólares.
En la última categoría aparecen listados los precios medios de las tarjetas gráficas dirigidas al sector profesional, donde también se ha producido un aumento importante en el coste de estas, pasando de los 429 dólares a los 2.153 dólares.
