Hardware Unboxed ha podido analizar el rendimiento de la Radeon RX 6800M, una tarjeta gráfica dedicada de alto rendimiento para portátiles que posiciona, en su sector, dentro de la gama alta. El equipo que ha utilizado dicho medio es un ASUS ROG Strix G15, que tiene un procesador Ryzen 7 5900H, basado en Zen 3 y configurado con 8 núcleos y 16 hilos.
La GPU es una Radeon RX 6800M, y ambos componentes, la CPU y la GPU, están apoyadas por un buen sistema de refrigeración que utiliza liquid metal como material de contacto en ambos casos. Este material es conocido por ser capaz de reducir la temperatura de trabajo entre 5 y 9 grados comparado con la clásica pasta térmica.
El portátil puede disipar el calor generado por hasta 180 vatios, que se reparten entre la CPU y la GPU de forma inteligente en función del grado de utilización de cada componente. La CPU puede oscilar entre los 20 y los 70 vatios, y la GPU entre los 110 y los 160 vatios.
Los resultados de rendimiento confirman que la Radeon RX 6800M puede, en algunos casos, superar ligeramente el rendimiento de la RTX 3080 Mobile en su versión de 135-155 vatios, pero de media la solución de NVIDIA es más potente, y la diferencia en algunos casos llega a ser grande a favor de esta. Control en 1440p es un buen ejemplo, y de hecho es curioso ver que la RX 6800M pierde incluso en uno de los grandes feudos de AMD, en AC: Valhalla en 1440p.
Salta a la vista que la RX 6800M pierde empuje al subir la resolución a 1440p. De media, en 1080p la RX 6800M es un 1% más rápida que la RTX 3080 Mobile, pero es un 6% más lenta en 1440p. Comparada con la RTX 3070 Mobile, es un 13% y un 11% más rápida en dichas resoluciones, respectivamente.