La carga a través de USB-C, incluyendo los MacBook Pro de 16'', alcanzan un máximo de 100W, pero una nueva especificación podría llevar este límite hasta los 240W, eliminando una limitación que hace que muchos portátiles usen cargadores propietarios. Según el USB-IF, el protocolo USB-C 2.1 permitirá este nuevo máximo tope de carga de 240W.

De este modo, además de permitir que los portátiles usen sus componentes con el máximo rendimiento con la carga USB-C, se abre la puerta a velocidades de carga potencialmente más rápidas. Ahora mismo, fabricantes como ASUS permiten que los portátiles gaming y de alto rendimiento se carguen mediante USB-C, pero la limitación de Vatios impide que se usen las tarjetas gráficas dedicadas o incluso que el procesador funcione a su máximo rendimiento.
Apple, por ejemplo, que no usa más que el conector USB-C para la carga de sus portátiles, podría dar el salto a GPUs más ambiciosas con un mayor TGP. Los adaptadores de corriente y los cables tendrán que adaptarse a este nuevo máximo. Es una buena noticia: los cables propietarios son un incordio en última instancia. Y si los "ladrillos" de carga se aligeran o estilizan un poco, mejor.