La escasez de chips ha hecho que el precio de muchos productos, televisores incluidos, haya experimentado una enorme subida durante los últimos meses. Gigantes como TSMC, Samsung y otras compañías dedicadas a la fabricación de semiconductores ya han tomado medidas, pero su aplicación no puede realizarse de forma inmediata, y sus efectos tampoco se empezarán a notar a corto plazo, más bien lo harán a largo plazo (entre uno y dos años).
IBM ha confirmado todo lo anterior, diciendo, a través de su presidente, que esperan que la escasez de chips se mantenga durante al menos un par de años, lo que nos llevaría a 2023 como fecha más temprana de posible mejora, lenta pero gradual, de la situación actual. El presidente de IBM ha explicado que ese es el tiempo que necesitarán para tener "en marcha" las mejoras e incrementos de capacidad productiva que necesitan para aliviar todos los aspectos relacionados con la escasez de chip internacional.

Según el ejecutivo de IBM, es necesario encontrar formas de reutilizar y de alargar la vida útil de ciertos tipos de tecnología presente en los ordenadores, y también dijo que es importante acelerar la inversión en fábricas para poder mejorar, cuanto antes, la capacidad productiva de obleas de semiconductores.
IBM vendió sus fábricas a GlobalFoundries hace años, y actualmente licencia su tecnología a fabricantes de semiconductores tan importantes como Intel, Samsung y TSMC, así que sigue jugando un papel muy importante en el mundo de los semiconductores. Por si alguien duda, hace poco IBM presentó la primera oblea con chips fabricados en proceso de 2 nm.
Parece bastante claro que la escasez de semiconductores se va a quedar hasta 2023, y que los precios de los componentes y productos que utilizan chips podrían incluso empeorar durante los próximos meses. Dependiendo de cómo cerremos 2021, podremos anticipar la situación que viviremos en 2022.