Las criptodivisas están atravesando un momento algo polémico, y parte de la culpa la tiene Elon Musk. El fundador de Tesla inició recientemente una campaña a favor del Bitcoin tan grande que incluso confirmó que su empresa iba a empezar a permitir el pago con Bitcoin.
Ese apoyo, y esa decisión, hizo que el valor de la conocida criptodivisa se disparase, pero poco duró la alegría. Apenas un mes después, Musk confirmó que iban a dejar de aceptar el Bitcoin como forma de pago, y explicó que esto se debía a que no la consideraban como una criptodivisa eficiente y sostenible. Tiene un gran impacto medioambiental, y por eso Elon Musk creía que ya no era tan atractiva.

El Bitcoin siempre se ha minado mayoritariamente, en China, y siempre ha tenido un gran impacto medioambiental, así que las palabras de Elon Musk sonaron vacías y generaron una enorme polémica, especialmente porque antes de todo esto Tesla había invertido mucho dinero en Bitcoins. Su valor pasó, en apenas unas semanas, de los más de 63.000 dólares por unidad a hundirse hasta los 44.826 dólares.
Muchos creen que Elon Musk ha manipulado el mercado de las criptodivisas a su favor, y esto ha generado una corriente de odio contra él que ha llevado a la creación de "StopElon", una criptodivisa que pretende quitar el control del millonario sobre Tesla. Puede que parezca una locura, pero no es imposible, ya que este sólo mantiene un 22% de la compañía.
El valor de "StopElon" se ha disparado, pero cada unidad tiene un precio casi simbólico, lo que hace que sólo tenga sentido comprarla en grandes cantidades. La locura es tal que un meme (Doge) o un sentimiento común, en este caso el odio hacia Elon Musk, pueden ser suficientes para crear una criptodivisa de la nada.