Sony está considerando diferentes opciones para mejorar el suministro de PS5, y una de ellas podría suponer el uso de una APU fabricada en 6 nm, algo que todavía no ha sido confirmado, pero que tiene sentido en una futura PS5 Slim.
La demanda de PS5 se mantiene muy alta. Muchos jugadores quieren comprar esta nueva consola, pero están teniendo problemas para adquirir una unidad a un precio razonable, debido tanto a la escasez de semiconductores, que impide a Sony fabricar grandes cantidades de dicha consola, como a la especulación de los revendedores, que agotan cada reposición de stock para seguir controlando los precios.

El CFO de Sony ha confirmado que la escasez de dicha consola podría extenderse incluso a 2022, ya que la demanda sigue siendo muy elevada, y la capacidad productiva de la compañía japonesa no mejorará al nivel necesario para que sean capaces de cubrir esa alta demanda.
Hace unos meses se comentaba que la escasez mejoraría a mediados o a finales de este año, y ahora nos encontramos con unas previsiones que son cada vez peores. Al final parece que van a tener razón aquellos rumores que decían que no podremos comprar una PS5 a precio normal hasta 2023.
Sony depende del suministro de APUs que le ofrece AMD para poder fabricar su consola, y esta depende, a su vez, de TSMC. La compañía taiwanesa no puede aumentar su producción de obleas a corto plazo, y aunque está trabajando para ampliar su capacidad a medio plazo la demanda de semiconductores es tan alta que es imposible resolver la situación actual en unos plazos razonables.