Samsung ha confirmado que los Galaxy S8 y Galaxy S8+, dos de sus smartphones más conocidos y más importantes, dejarán de recibir actualizaciones de seguridad, un movimiento con el que la compañía surcoreana pone fin a cuatro años de soporte en total, una cifra que no está nada mal para los estándares que se suelen manejar en el sector móvil basado en Android.

Google, por ejemplo, ofrece un soporte de tres años en su serie Pixel, así que Samsung ha hecho un mejor trabajo con los Galaxy S8 y S8+ en lo que a soporte se refiere. Estos terminales tuvieron dos actualizaciones de Android, lo que quiere decir que llegaron con Android N, pero actualizaron a Android P. Ése es el último sistema operativo que recibieron de forma oficial.
Sin embargo, la última actualización de seguridad para ambos smartphones fue lanzada el pasado mes de abril, así que se encuentran totalmente actualizados, y gracias a ello todavía tienen por delante una larga vida útil hasta que la falta de soporte empiece a afectarles de verdad.
Los Galaxy S8 y S8+ representaron la primera gran apuesta de Samsung por los terminales todo pantalla. El salto de diseño que marcaron frente a los Galaxy S7 fue muy grande, y aunque ha quedado algo desfasado para los estándares actuales, todavía tienen una línea bastante bonita, y siguen siendo muy potentes.