Intel criticó con fiereza la arquitectura Zen de AMD por estar basada en un diseño que, según Intel, equivalía a "pegar bloques de núcleos". Lo curioso es que Intel estaba criticando algo que ellos también habían utilizado, y en varias ocasiones. Siguiendo su ejemplo, los Pentium D fueron dos Pentium 4 pegados, y los Core 2 Quad dos Core 2 Duo pegados.
La polémica no duró mucho ya que, al final AMD logró demostrar que la arquitectura Zen y sus posteriores revisiones no solo eran viables, sino que además, podía competir sin problemas con la arquitectura de núcleo monolítico de Intel en rendimiento, y que podía superarla en relación de tasa de éxito por oblea y de costes.

Para poder seguir avanzando, y aumentar el conteo de núcleos de sus procesadores Xeon sin tener que asumir unos costes y una tasa de éxito por oblea inviable, Intel ha recurrido a esa estructura que tanto criticaba. Los futuros Xeon Sapphire Rapids utilizarán hasta cuatro chiplets combinados para dar forma a un procesador que sumará hasta 80 núcleos, y que gracias a la tecnología Hyper-Threading podrá manejar un total de 160 hilos.
En la imagen, que muestra un procesador Xeon Sapphire Rapids abierto, vemos el encapsulado que acoge a los cuatro chiplets. Esto confirma que Intel ha adoptado un diseño MCM muy similar, aunque no igual, al que viene utilizando AMD en sus procesadores Ryzen, Threadripper y EPYC.