El canal SkuezTech ha publicado una interesante comparativa en la que ponen a prueba el Samsung 980 Pro frente al Samsung 860 EVO, dos unidades de almacenamiento de alto rendimiento que utilizan estándares distintos, ya que el primero es de tipo PCIE y el segundo es SATA III.
Con esta comparativa quieren demostrar si realmente merece la pena cambiar de un SSD SATA III a uno PCIE, o si por el contrario todavía es un buen momento para seguir utilizando aquéllos. La comparativa de rendimiento intenta ser realista, y se centra en aplicaciones del mundo real.
Las diferencias son sustanciales en algunos casos. Por ejemplo, el tiempo de arranque de Windows 10 Pro es de 8,8 segundos con el Samsung 860 Evo, y de 7,3 segundos con el Samsung 980 Pro. Los tiempos de extracción trabajando con WinRAR también son algo menores con este último, pero la diferencia más marcada la vemos instalación de un juego precargado en la librería de Steam, y también en otros escenarios como la copia de archivos grandes.
Los tiempos de carga en juegos también son menores al utilizar el Samsung 980 Pro. ¿Justifican todas esas diferencias el cambio a un SSD PCIE? Para la mayoría de los usuarios no, pero salta a la vista que los SSDs PCIE marcan una diferencia cada vez mayor, y que cuando se empiecen a aprovechar de verdad acabarán siendo "indispensables". Esto no ocurrirá a corto plazo, así que si tienes un SSD SATA III puedes estar tranquilo.