Antes de la llegada de las consolas de nueva generación tanto Sony como Microsoft hicieron bastante ruido acerca de su sistema de almacenamiento, el cual hacía un gran salto en cuanto a velocidad, pasábamos de unidades mecánicas a unidades de almacenamiento sólido.
Y no se hacía de cualquier manera ya que las nuevas consolas llegarían con SSDs NVMe PCIe gen 4, los más rápidos del mercado y, por lo tanto, los juegos podrían programarse para aprovechar esta capacidad y que el chip gráfico pueda extraer directamente las texturas del mismo sin pasar por la RAM.

Ayer Microsoft detalló cómo funciona esta función bautizada como Xbox Velocity Architecture para las consolas de la compañía, pero que realmente se basa en la API DirectStorage, de dicha presentación nos quedamos con algunos detalles como que es totalmente compatible con los SSD NVMe PCIe Gen 3.

Microsoft también señala que la mejor experiencia se consigue con una gráfica que soporte DirectX 12 Ultimate ya que se usará para la aceleración de otra de las funciones de dicha API: Sampler Feedback. Sin embargo Microsoft señala que DirectStorage API es totalmente compatible con cualquier gráfica DirectX 12.