La RTX 3090 es la tarjeta gráfica más potente que existe en el mercado de consumo general. Cuando NVIDIA la lanzó, llegó con un precio de 1.499 dólares, una cifra alta que seguía la línea de la RTX 2080 Ti.
El problema es que, con la explosión de valor de las criptodivisas, la minería de este tipo de valores ha crecido enormemente, y las tarjetas gráficas se han convertido en uno de los componentes más demandados que existen ahora mismo. La escasez es tan grande que resulta imposible encontrar tarjetas gráficas más allá de los modelos de gama baja, cuyo valor es casi nulo, y la reventa se mueve en precios absurdos.
Para ejemplificar esta situación, solo tenemos que echar un ojo a las principales plataformas de venta de segunda mano. En eBay, por ejemplo, se vendió una RTX 3090 FE por 2.999,99 dólares, y se consideró como un "buen precio".
Esa RTX 3090 FE se vendió al doble de su precio recomendado, pero si lo comparamos con lo que piden algunos por otros modelos sí, puede ser un "buen precio". Por ejemplo, la GIGABYTE NVIDIA GeForce RTX 3090 GDDR6X 24GB GV-N3090AORUS M-24GD aparece con un precio de 6.867,57 dólares, y la ASUS GeForce RTX 3090 ROG Strix OC ha alcanzado los 3.300 dólares faltando varias horas para que finalice la subasta.
Los precios de la tecnología en general también están subiendo, y la situación podría agravarse en los próximos meses. No estamos seguros de nada ahora mismo, pero si tenéis necesidad de comprar RAM, una CPU, placa base, un SSD u otros componentes, y no podéis esperar demasiado, quizá sería mejor comprar ahora.
