Una de las grandes preguntas que todos nos hacemos sobre el rendimiento de las nuevas soluciones gráficas dedicadas de Intel es cómo se comparan con las alternativas de NVIDIA y AMD, una pregunta que poco a poco empieza a tener respuesta, aunque todavía es imposible dar nada por seguro.
Una nueva información indica que la versión con 512 unidades de ejecución, que tendrá 4.096 shaders, bus de 256 bits y 16 GB de GDDR6, competirá al nivel de la RTX 3060 Ti, aunque podría llegar, en algunos casos, a situarse al nivel de la RTX 3070.
La variante equipada con 3.072 shaders, bus de 192 bits y 12 GB de GDDR6 competirá con la RTX 3060, y la versión con 2.048 shaders, bus de 128 bits y 8 GB de GDDR6 hará frente a la RTX 3050 o RTX 3050 Ti.
Junto a esas versiones habrá dos modelos más dirigidos al sector de gama baja, una de ellas contará con 1.024 shaders, bus de 64 bits y 4 GB de GDDR6, y la otra sumará 768 shaders, tendrá un bus de 64 bits y mantendrá los 4 GB de memoria GDDR6.
Intel deberá cuidar el soporte a nivel de drivers, ya que aunque el rendimiento en bruto de esas nuevas tarjetas gráficas equivalga a los niveles que hemos indicado, un mal soporte a nivel de drivers podría acabar afectando negativamente a su rendimiento real, y colocaría a esas tarjetas por debajo de sus posibles equivalencias.
