Xiaomi es uno de los vendedores de smartphones de mayor éxito que existe actualmente, y ha sido una de las empresas más beneficiadas del veto de Estados Unidos a Huawei. Sus ventas han vivido un momento dorado en 2020, y las previsiones para 2021 son muy positivas.
Su vicepresidente, Wang Xiang, ha dicho que la escasez de chips que afecta de forma global al sector tecnológico podría acabar afectando a Xiaomi, y que en caso de que esto ocurra tendrían que elegir entre dos caminos distintos: aceptar una reducción de ingresos y mantener el precio de sus smartphones, o subir el precio de venta de estos para mantener sus ingresos.
Xiaomi ya trabaja con unos precios muy ajustados que limitan los ingresos netos que obtienen por la venta de hardware, así que amortiguar la escasez de chip reduciendo aún más esos ingresos no sería viable para la compañía china, por lo que una subida de precios sería la solución más realista.
Según el ejecutivo, Xiaomi seguirá buscando nuevas maneras de optimizar los costes de sus dispositivos desde el punto de vista del hardware, y seguirán haciendo todo lo posible para ofrecer el mejor precio a los usuarios, pero Wang parecía realmente preocupado porque esa escasez de chip tendrá, al final, un impacto considerable en los usuarios finales, de una forma u otra.
Qualcomm, responsable de la familia de SoCs Snapdragon, ha sido uno de los últimos gigantes en verse afectado por la escasez de chips, así que podemos dar por hecho que al final esa escasez de chips afectará prácticamente a todos los grandes vendedores de smartphones.
