El pasado 21 de septiembre de 2020 Microsoft adquirió Bethesda por un valor de 7.500 millones de dólares. Este tipo de operaciones requieren de la aprobación por las entidades regulatorias correspondientes de la Unión Europea y EE.UU. en este caso. Y ahora parece que este proceso ha llegado a su fin, y Microsoft tiene luz verde para formalizar la adquisición.
Para Microsoft supone añadir a su repertorio de títulos en servicios como Xbox clásicos como la saga de Elder Scrolls o Doom, entre otros muchos títulos y franquicias. Bethesda aglutina multitud de estudios de desarrollo y compañías dedicadas al mundo de los videojuegos como Bethesda Softworks, Bethesda Game Studios, id Software, ZeniMax Online Studios, Arkane, MachineGames, Tango Gameworks, Alpha Dog, o Roundhouse Studios.

La estrategia de Microsoft parece que se va a centrar no tanto en el hardware como en los contenidos. Su servicio de gaming en la nube está compuesto por consolas Xbox, que pronto serán reemplazadas por consolas Xbox de las nuevas series X/S, por lo que puede que veamos cómo el peso de Xbox cae más del lado de los servicios y el gaming en la nube que del lado del hardware en las consolas. Sin olvidar el gaming en el PC, por supuesto.