Lejos de rebajar las medidas de bloqueo tecnológico impuestas a China por la Administración Trump, la Administración Biden parece que va a endurecerlas. Recientemente, tras el acoso a Huawei, EE.UU. calificó a Xiaomi como compañía china comunista con intereses militares. Esta circunstancia impide a las compañías norteamericanas invertir en Xiaomi.
Reuters ha informado acerca de potenciales nuevas restricciones tecnológicas hacia China para evitar que sean usadas en el ámbito militar. Las tarifas arancelarias no se modificarán tampoco y también habrá conversaciones con el resto de los aliados de forma que haya un cierto consenso en las medidas.
El pretexto es el de evitar que la tecnología de EE.UU. sirva a China como motor para su industria militar. Lo cierto es que en EE.UU. la situación ha cambiado de forma con Biden, pero no parece que haya cambiado de fondo.
