Cuando parecía que Intel había tomado el camino recto hacia el entendimiento de las combinaciones entre chipsets y procesadores con el mismo zócalo, llega la decisión por parte de Intel de restringir la compatibilidad de los Rocket Lake-S a los chipsets Z490 y algunos H470, dejando de lado al B460 y H410.
Las placas Z490 y H470 podrán actualizar la BIOS para tener acceso a los Rocket Lake-S, pero no se entiende bien que las placas B460 y H410 estén fuera de esta ecuación. En el caso de las H410 la excusa podría ser la carencia de suficientes recursos en las fases de potencia de la mayoría de las placas, pero no se puede usar este argumento con las B460 con tecnologías premium para la parte de los VRM y fases.
Puede que lleguemos a ver custom BIOS para las B460 y H410 que habiliten la compatibilidad de los Rocket Lake-S con estas placas. De todos modos, la "excusa" de las fases de potencia podría tener explicación si se acaba descubriendo que los rocket Lake-S "tiran" más de lo que se debería de Amperios para conseguir sus elevados rendimientos. En este caso, Intel preferiría no exponerse a que algunas placas B460 menos prémium sufrieran problemas de estabilidad cuando el procesador funcionase a pleno rendimiento.
