No, esta vez no estamos ante ningún desastre natural, para este 2021 está previsto que empiece la transición a la memoria DDR5, y con la DDR4 fabricándose al máximo, es hora de empezar a dejar de fabricar chips de memoria antiguos, por lo que este año la DDR3 sufrirá un aumento de precio muy significativo, hablan de cifras que rondan el 40-50%.

Según DigiTimes actualmente hay tres grandes fabricantes de chips DDR3: SK Hynix, Samsung y Micron. De ellos SK Hynix habría decidido dejar de fabricar módulos de 2 GB y se quedará fabricando únicamente sus módulos de 4 GB, mientras que a su vez Samsung habría reducido su capacidad de producción de obleas de memoria DDR3 de 60.000 a 20.000 unidades mensuales, así que este drástico recorte de la producción provocará el lógico aumento de precios.
Desde TechPowerUp comentan que la DDR3 lleva con nosotros 14 años, mientras que la actual DDR4 nos acompaña desde 2014 (7 años), por lo que aunque sea lógico que la producción vaya trasladándose también es cierto que hay millones de equipos funcionando con DDR3 y que van a seguir necesitando mantenimiento. Un claro ejemplo son los servidores que tienen una vida útil muy larga, pero también dispositivos IoT y muchos equipos de sobremesa. Por ejemplo los últimos procesadores de sobremesa en utilizar la DDR3 de forma masiva fueron los Intel Haswell (Broadwell fue una anécdota). AMD no se estrenó con la DDR4 hasta la llegada de los Ryzen en 2017.