Las pruebas de resistencia a las caídas son muy interesantes a la hora de valorar hasta qué punto han mejorado las nuevas generaciones de smartphones, aunque en algunos casos llegan a extremos algo absurdos, y acaban perdiendo todo su sentido.
En la comparativa de EverythingApplePro, podemos ver una prueba de resistencia a caídas en la que han utilizado un Galaxy S21 Ultra y un iPhone 12 Pro Max, dos terminales de gran tamaño que tienen una alta calidad de construcción y que utilizan la última generación de cristal Gorilla Glass, aunque Apple presume de un "escudo cerámico" en el iPhone 12. Dicho escudo ha demostrado que no tiene nada de especial frente a los arañazos.
Al final, los daños por caídas acaban siendo inevitables, y suelen ser más perceptibles en smartphones que están fabricados en cristal por motivos obvios. Esto hace que algunos usuarios todavía prefieran terminales acabados en plástico, aunque dicho material no ofrece ese tacto premium ni tiene el mismo atractivo visual.
Lo más interesante del vídeo son las pruebas de caída que podemos considerar como "realistas", es decir, aquellas que pueden ocurrir en la vida real con un uso estándar de nuestro smartphone, y estas son, precisamente, las que realizan primero. Como se puede ver en el vídeo, ambos terminales salen bien parados de las pruebas de caída sobre el marco inferior y sobre la parte trasera.
La caída sobre la pantalla tampoco causa daños importantes, así que podemos confirmar que ambos terminales son bastante resistentes. Evidentemente, conforme avanza la prueba de caídas esta se vuelve más extrema, y el final no es apto para corazones sensibles.