La familia Intel Xe de GPUs ha pasado de ser una promesa de futuro a quedarse en un plano secundario frente a las propuestas de NVIDIA o AMD. Intel ha optado por lanzar sus primeras Intel Xe discretas en portátiles en forma de la GPU Intel Xe Max, que está ya disponible en algunos portátiles como el ASUS VivoBook Flip 15 TP470 y el Dell Inspiron 15 7506.
En un principio hubo problemas con los controladores, que parece que se han solventado. En cualquier caso, la Intel Xe Max es una GPU discreta orientada a edición gráfica y codificación de vídeo más que para gaming. La Intel Xe puede con los juegos, por supuesto, pero no es capaz de competir en muchos casos ni siquiera con una GeForce MX350.
DOTA 2 y GTA V funcionan un 50% más lento que una GeForce MX350, siendo solo un poco mejor que la Intel Xe integrada con 96 Unidades de ejecución. En un principio podríamos pensar incluso que Intel optimizaría la Intel Xe Max para funcionar en paralelo con la Intel Xe integrada, pero no es el caso. El problema es que el precio de los portátiles con Intel Xe Max está a la par con portátiles con GPUs NVIDIA GeForce GTX 1650, o incluso GTX 1660 Ti.
Parece que habrá un modelo Intel Xe DG2 para escritorio con mejores perspectivas, aunque a estas alturas ya está llegando tarde.
