AMD ha acertado con la caché infinita como solución "económica" para conseguir un mayor ancho de banda y un alto nivel de rendimiento en las RX 6000 sin tener que utilizar buses de más de 256 bits, y sin tener que integrar memoria de más de 14 GHz de frecuencia.
La jugada le ha salido muy bien a AMD. Integrar 128 MB de caché en sus GPUs Radeon RX 6000 ha funcionado como esperaban, tanto que la RX 6800 XT, con un bus de 256 bits y 16 GB de GDDR6 a 14 GHz, no tiene problemas para competir con la RTX 3080, que tiene un bus de 320 bits y utiliza memoria GDDR6X a 19 GHz.
AMD ya intentó, en el pasado, buscar alternativas para maximizar el ancho de banda de sus tarjetas gráficas. Su mayor apuesta fue integrar memoria HBM y HBM2, pero al final quedó demostrado que fue un error, ya que dicho tipo de memoria era muy cara, complicaba la creación de diseños semipersonalizados y encarecía el coste de producción.
Sin embargo, la caché infinita funciona mejor en resoluciones 1080p y 1440p lo que explica por qué la diferencia entre la RX 6800 XT y la RTX 3080 se inclinan a favor de la segunda en 4K.
Según una nueva filtración, Intel podría utilizar memoria caché en sus próximas gráficas Xe dedicadas, adoptando el concepto que ha llevado a cabo AMD con las RX 6000.
Todavía hay muchas cosas en el aire, pero la fuente de este rumor dice que Intel quiere lanzar una gráfica dedicada capaz de ofrecer un rendimiento al nivel de las RTX 3060 o RTX 3070, y que por ello el concepto de caché infinita le funcionaría a la perfección.
La compañía de Santa Clara también está trabajando en una solución de reescalado similar a la tecnología DLSS 2.0 de NVIDIA, que estará potenciada por un sistema de inteligencia artificial para conseguir una buena calidad de imagen y una mejora importante del rendimiento.
