Es un hecho, los revendedores de consolas han sabido drenar el mercado para evitar que los usuarios puedan encontrar unidades de PS5 a su precio oficial, 499,99 euros la versión con unidad óptica y 399,99 euros la versión sin dicha unidad.
Su estrategia ha sido sencilla pero efectiva, precomprar en masa todas las unidades posibles de PS5 para hacer que el mercado se quede sin stock. Esto requiere de una gran inversión económica, ya que hablamos de miles de consolas PS5. Por ejemplo, las 3.500 unidades que aseguró recientemente un grupo dedicado a revender consolas equivaldrían a 1.750.000 euros si todas fuesen unidades con el lector óptico.
Los últimos informes indican que estos revendedores tienen más stock de PS5 que las tiendas, lo que significa que aquellos que querían comprar una PS5 van a tener una "Navidad muy triste", entrecomillado porque tampoco quiero pecar de banal teniendo en cuenta la que nos está cayendo con la COVID-19.
No hay una solución definitiva frente a este tipo de revendedores, ya que actúan de forma inteligente, creando grupos de varias personas que logran evitar medidas anti bots y las limitaciones de una o dos unidades por cliente, pero podemos darles una dosis de karma armándonos de paciencia y evitando comprarles consolas.
Sony ha confirmado que espera llevar a cabo una reposición de stock pronto, así que quizá sea buena idea recurrir al clásico modelo de reservas y asegurar una unidad cuanto antes. Y lo dicho, paciencia.
