Google ha presentado la versión 87 de su navegador Chrome, con la mayor mejora de rendimiento en años gracias a los cambios que se han hecho "bajo el capó". Por ejemplo, se ha reducido el uso de CPU cinco veces con una impacto directo en la duración de la batería para dispositivos móviles que supone hasta 1,25 horas extra de uso.
La compañía está usando la técnica denominada "Tab throttling", junto con técnicas de cacheado para aumentar la eficiencia en el uso de los recursos del sistema. Occlusion Tracking ya había sido integrado en Mac, pero ahora llega a Windows, priorizando recursos para las pestañas en uso y reduciendo el uso de recursos en las que no están activas.
Esto se traduce en un tiempo de inicio de hasta un 25% de menos tiempo y una carga de páginas un 7% más rápida. Y todo ello con menos memoria. También se ha mejorado la navegación adelante y atrás con cargas casi instantáneas. Para la gestión de pestañas, Google ha añadido la función de búsqueda en la caja de herramientas.

Ahora podremos ver una lista de nuestras pestañas para cambiar entre ellas de forma conveniente y ágil. Primero llegará a los Chromebooks esta función y después a otras plataformas.