La burbuja de la nueva generación ha explotado, y el propio Phil Spencer ha querido poner un poco de orden entre todo el caos que se ha creado tras las exageraciones y las informaciones mal interpretadas que hemos visto durante los últimos meses.
Se llegó a decir que PS5 y Xbox Series X iban a ser consolas 8K, y que ambas serían capaces de trabajar sin problemas con trazado de rayos gracias a la arquitectura RDNA 2 de AMD, pero al final todo eso ha resultado ser falso. No solo no son consolas 8K, sino que además está en duda que vayan a ser consolas 4K "de verdad".
Sobre el tema del trazado de rayos, está claro que lo que hemos visto en juegos como Devil May Cry 5 Special Edition no resulta nada positivo, y que incluso títulos tan esperados como el remaster de Spider-Man en PS5 muestran un trazado de rayos limitado y de baja calidad.
Phil Spencer ha comentado que el 8K es una aspiración que está todavía "a años de distancia", es decir, algo que tardará mucho tiempo en convertirse en un estándar dentro del mundo de los videojuegos. Es un comentario sensato, ya que solo la RTX 3090 ha demostrado ser una tarjeta gráfica capaz de trabajar en dicha resolución de forma óptima, y recurriendo al DLSS 2.1 en la mayoría de los casos.
Xbox Series X será la consola más potente de la próxima generación, aunque han empezado a circular rumores que aseguran que tiene unas temperaturas muy altas. Parece que esos rumores son fruto de una interpretación equivocada de las declaraciones de un periodista que pudo probar una unidad de dicha consola. Dijo que las temperaturas eran más elevadas de lo que esperaba, pero que no se salían de lo normal.
