El fundador de Bethesda, Cristopher Weaver, ha hablado finalmente sobre la compra de Zenimax Media por parte de Microsoft por 7.500 millones de dólares. Según él, "lo que posee Microsoft está fuera del alcance de Sony". La razón que esgrime alude al limitado número de estudios que pueden crear juegos AAA en el mundo actualmente.
Estudios como Bethesda, id Software, Arkane Studios, MachineGames o Tango Gameworks se van a dedicar a desarrollar juegos exclusivamente para el ecosistema de Microsoft, lo cual hará que se aceleren ciertos procesos. Sagas como las de The Elder Scrolls, Fallout, Doom, Dishonored, Wolfenstein, Prey, Rage, The Evil Within, Quake o la próxima Starfield estarán en el catálogo de Microsoft.
Es un movimiento que perjudica a Sony, pero que beneficia a los usuarios. Microsoft está más centrada en Xbos Game Pass que en la venta de consolas. Al menos eso parece a la vista de cómo está potenciando este servicio, incluyendo el gaming en la nube. El primer hit de Bethesda que llegará a Xbox Game Pass será Doom Eternal, que aterrizará para consolas el 1 de octubre y para PC más adelante este mismo año.
Lo que parece claro es que no es casualidad que Microsoft haya hecho este movimiento justo ahora, cuando las consolas de siguiente generación están a punto de ponerse a la venta.
