La RTX 3080 ha sido el lanzamiento más importante de NVIDIA en lo que va de año, aunque también se está convirtiendo en uno de los más accidentados por problemas de stock y por fallos en los condensadores de los modelos personalizados.
A nivel de rendimiento la RTX 3080 supone un salto muy grande frente a las generaciones anteriores, ¿pero es lo bastante grande como para que merezca la pena actualizar desde un modelo tope de gama? NJ Tech ha publicado una interesante comparativa que responde a esa pregunta.
En el vídeo adjunto enfrentan a la RTX 2080 Ti y a la RTX 3080, dos tarjetas gráficas de alto rendimiento basadas en arquitecturas diferentes. La primera utiliza la arquitectura Turing, y la segunda está basada en la arquitectura Ampere.
La RTX 3080 tiene el doble de shaders que la RTX 2080 Ti (8.704 frente a 4.352), y utiliza núcleos RT de segunda generación y núcleos tensor de tercera generación.
Si valoramos la media de rendimiento vemos que existe una gran diferencia entre ambas tarjetas gráficas. La RTX 2080 Ti es capaz de ofrecer una enorme potencia, pero la RTX 3080 la supera de forma clara. Sin embargo, la diferencia entre ambas es menor de lo que cabría esperar viendo que la RTX 3080 dobla los shaders de la RTX 2080 Ti, y que utiliza, además, una arquitectura totalmente nueva.
Saltar de una RTX 2080 Ti a una RTX 3080 proporciona una mejora grande de rendimiento, así que sí, en ese sentido vale la pena actualizar, pero realmente no es necesario si tienes una RTX 2080 Ti, salvo que quieras tener lo último y disfrutar siempre del máximo rendimiento.