Benchmark ha publicado una comparativa muy interesante en la que enfrentan a la GTX 1050, una tarjeta gráfica que podemos considerar como de gama baja, y a la solución integrada Vega 8 que monta la APU Ryzen 7 4700G de AMD.
La GPU Radeon Vega 8 tiene 8 unidades de computación, lo que equivale a 512 shaders, 32 TMUs y 8 ROPs, y alcanza frecuencias máximas de 2 GHz. Utiliza la arquitectura GCN en su última revisión, lo que significa que no ha dado el salto a RDNA.
Por su parte la GTX 1050 utiliza la arquitectura Pascal, tiene 640 shaders, 40 TMUs, 32 ROPs, bus de 128 bits y suma 2 GB de memoria GDDR5 a 7 GHz. Su GPU sube hasta los 1.455 MHz.
En esta comparativa han utilizado 16 GB de memoria G.Skill DDR4 TridentZ RGB a 4,4 GHz en doble canal para conseguir un bus de 128 bits, fundamental para que la GPU integrada Radeon Vega 8 disponga de un mayor ancho de banda.
La Radeon Vega 8 es capaz de ofrecer un rendimiento sorprendentemente bueno en 1080p, aunque no consigue superar a la GTX 1050 en ningún caso. AMD ha conseguido mejorar el rendimiento incluso a pesar de las limitaciones de memoria que plantea el diseño actual de las GPUs integradas, tanto que con la Radeon Vega 8 podemos jugar en 1080p manteniendo 30 FPS estables en la mayoría de los casos.