NVIDIA presentó ayer las RTX 30 y confirmó un salto técnico enorme, no solo por el rendimiento bruto, sino también por la inclusión de nuevas tecnologías que prometen marcar una gran diferencia.
El número de shaders, de núcleos RT y de núcleos tensor se ha doblado frente a la generación anterior, es decir, frente a Turing, pero la memoria gráfica no ha corrido la misma suerte. La RTX 3070, por ejemplo, rinde según NVIDIA como una RTX 2080 Ti, pero tiene 8 GB de memoria gráfica. La RTX 3080 dobla a la RTX 2080, pero "solo" tiene 10 GB de memoria gráfica. La única que se salva es la RTX 3090, que tiene 24 GB de memoria gráfica, pero su precio es muy elevado (1.549 euros).
Benchmark ha publicado una interesante comparativa en la que podemos ver qué cantidad de memoria gráfica necesitamos realmente a día de hoy. Está claro que con la llegada de las consolas de nueva generación esta realidad podría cambiar, pero no esperamos que ocurra ni a corto ni a medio plazo, más bien será a largo plazo, como ocurrió en su momento con PS4 y Xbox One.
Horizon Zero Dawn tiene tendencia a ocupar toda la memoria gráfica disponible, pero es un mal port de PS4 y su valor ejemplificativo no parece fiable, siendo más una anécdota que otra cosa. Red Dead Redemption 2 también tiende a ocupar toda la memoria gráfica disponible, pero en realidad funciona bien en configuraciones de 4 GB y alcanza su punto óptimo en los 6 GB.
Resident Evil 3 Remake se acerca a los 7 GB, y en el resto de pruebas vemos que la tónica se mantiene entre los 6 GB y los 8 GB, salvo Battlefield V, que también tiene esa tendencia a ocupar toda la memoria gráfica disponible.
Que un juego ocupe toda la memoria gráfica existente no significa que requiera de esa cantidad para funcionar correctamente. Battlefield V, por ejemplo, funciona a la perfección en 1080p con tarjetas gráficas como la RX 570 de 4 GB.
Comprar una tarjeta gráfica con 8 GB de memoria gráfica será el nuevo estándar a partir de ahora, aunque dentro de un par de años es probable que empecemos a ver como esa cantidad de memoria se empieza a quedar, gradualmente, un poco limitada.