Ante el inminente cese de relaciones con TSMC debido al bloqueo que EEUU ha impuesto a la compañía taiwanesa para fabricar los chips Kirin de los móviles de Huawei, la situación parece que va a dar un giro de 360 grados si finalmente Qualcomm consigue el permiso para suministrar sus SoCs a Huawei. Decimos giro de 360 grados a posta.
Por un lado, EEUU fuerza a una empresa taiwanesa como TSMC a dejar de servir pedidos a una empresa china como Huawei. Por otro, una empresa estadounidense como Qualcomm, que además fabrica sus chips en las factorías de TSMC, está tratando de conseguir un permiso por parte de EEUU para servir sus SoCs a Huawei. La situación no deja de tener cierta ironía, a poco que nos paremos a analizar la situación.
Huawei estaría tratando de que la empresa SMIC sea la que sirva sus SoCs. No en vano SMIC es una empresa china. Pero SMIC está retrasada tecnológicamente varias generaciones frente a TSMC, por lo que es imposible que pueda reemplazar a TSMC en un periodo de tiempo suficientemente corto como para no poner en problemas a Huawei.
Huawei también está hablando con Mediatek, aunque MediaTek fabrica sus chips en TSMC igualmente. Samsung podría ser otra posibilidad. De momento, Qualcomm sigue tratando de que la administración USA abra las puertas a un negocio multimilmillonario.
