Intel no ha tenido más remedio que ceder ante la realidad, concretamente ante la presión de los procesadores Ryzen 3000 de AMD, que ofrecen un valor excelente por su buen rendimiento y su ajustado precio.
Para poder competir de una manera más "realista" con los Ryzen 3000, el gigante del chip ha reducido hasta en un 25% los precios de sus procesadores Core de novena generación, es decir, de la serie 9000 basada en la arquitectura Coffee Lake Refresh.
Ahora podemos encontrar, por ejemplo, el Core i9 9900K por 429 euros, un precio que sigue sin ser tan atractivo como el del Ryzen 7 3700X, que ofrece el mismo IPC y los mismos núcleos e hilos (8 y 16) por poco más de 300 euros.
El Core i9 9900 está disponible por 389,90 euros, y otros modelos más económicos, como el Core i7 9700K y el Core i5 9600KF, configurados con 8 núcleos y 8 hilos y con 6 núcleos y 6 hilos respectivamente, han bajado hasta los 349,90 euros y 194 euros, respectivamente.
Estos modelos tienen una desventaja importante frente a los Comet Lake-S, y es que carecen de HyperThreading, salvo en el caso de los Core i9. Un Core i5 9600K tiene 6 núcleos y 6 hilos, mientras que un Core i5 10600K tiene 6 núcleos y 12 hilos.
Esta bajada de precios confirma que las ventas de la serie Core de novena generación podrían diferir mucho de lo que imaginaba Intel. Esto, unido a la cercanía de los Ryzen serie 4000 (Zen 3), habría llevado al gigante del chip a planear una bajada de precios importante que podría intensificarse a finales de año.
