La situación parece hasta cómica: El gobierno de los EEUU prohíbe a TSMC, que ni siquiera es una compañía estadounidense, que haga tratos con Huawei mientras que Qualcomm está tratando de convencer al gobierno de los EEUU para que le deje vender sus SoCs a Huawei argumentando que, de otro modo, Huawei se podría aliar con Samsung o MediaTek para fabricar sus SoCs.
Es una situación que no tiene ni pies ni cabeza, pero es la que es, y Huawei ya ha advertido que el Huawei Mate 40 sería el último móvil que llevaría SoC Kirin, concretamente el Kirin 1000, con tecnología de 5 nm de TSMC. Por otro lado, parece que, efectivamente, Huawei estaría estableciendo relaciones de colaboración con MediaTek este mismo año 2020. Qualcomm habla de una pérdida potencial de negocio de 8.000 millones de dólares nada menos.
Por lo pronto, Qualcomm provee de chips de gama media y baja para algunas gamas de terminales de Huawei, pero hasta la fecha, Huawei no ha usado nunca un SoC de Qualcomm para equipar a sus terminales flagship. La situación, en cualquier caso, es bastante paradójica: el gobierno bloqueando a Huawei mientras empresas norteamericanas tratan de convencer al gobierno de EEUU para hacer negocios con Huawei.
