PS5 ha generado un enorme interés, de hecho los últimos análisis revelan que se ha movido mucho más en redes sociales y en foros que Xbox Series X. Esto, unido a los resultados de algunas encuestas y a las alabanzas de algunos desarrolladores, ha generado que da como ganadora de la guerra de la nueva generación a PS5.
Incluso DigiTimes, un medio bastante serio y fiable, indica que Sony podría vender 120 millones de unidades de PS5 en solo cinco años. Es un objetivo muy ambicioso, sobre todo si tenemos en cuenta que PS4 tardó más tiempo en superar la barrera de los 100 millones de unidades, y que el interés en una consola decae con el paso del tiempo debido al envejecimiento de su hardware.
Hay razones para pensar que PS5 atrae más al usuario medio, pero dar por ganada una "guerra" que no se ha librado es ridículo, y más aún cuando estamos viendo que Microsoft no va a cometer los mismos errores que en la generación anterior. Xbox Series X es más potente que PS5, tendrá un catálogo de juegos exclusivos más elaborado, ofrecerá una mayor retrocompatibilidad y tendrá un abanico de servicios muy interesante centrado alrededor del Game Pass.
Al final serán los juegos y los servicios los que acabarán decidiendo la "guerra" de esta nueva generación, pero hablar ya de ganadores es un error que lo único que hace es generar un "hype" innecesario y nada positivo para el usuario, que puede acabar viéndose compelido a comprar un sistema porque "creemos" que va a ser el mejor, cuando en realidad no tiene que ser así. Recordad lo ocurrido con PS3 y Xbox 360 en su lanzamiento y lo que pasó al final.
