TSMC está imparable. El gigante taiwanés ha reforzado su posición como uno de los fabricantes de semiconductores más importantes del mundo, y según los analistas ha llegado a un nivel tal que Intel no podrá competir con él en los próximos cinco años.
Según la fuente de la noticia esto está profundamente relacionado con el retraso del proceso de 7 nm por parte de Intel, una noticia que sentó como jarro de agua fría entre los inversores, y que propició que las acciones de Intel se hundieran por debajo de las de AMD.

TSMC se encuentra en una situación muy buena si lo comparamos con Intel. La compañía lleva un tiempo ofreciendo un procesado de fabricación de 7 nm bastante maduro que utilizan compañías como AMD y Apple, entre otras, y se está preparando para completar la transición al proceso de 5 nm.
Intel, por contra, lleva demasiado tiempo atascada con el proceso de 14 nm, y ni siquiera ha terminado de dar el salto al proceso de 10 nm. Con el retraso del proceso de 7 nm a 2022 la compañía queda en clara desventaja frente a TSMC. Para esas fechas la compañía taiwanesa ya habrá saltado al proceso de 5 nm y habrá empezado a trabajar con el proceso de 3 nm, siempre que sea capaz de cumplir la hoja de ruta y los plazos que se ha marcado.
Si Intel se viese obligada a retrasar de nuevo su salto al proceso de 7 nm está claro que acabaría quedando en una posición muy delicada. Han tenido muchos años para mejorar su situación y completar la transición al proceso de 10 nm, pero la compañía no ha sabido, o no ha querido, aprovecharlo. Ahora no tienen margen de maniobra.