NJ Tech ha ampliado sus comparativas con una nueva ronda de pruebas centrada en los procesadores Ryzen 3 3300X, Core i5 9400F y Core i7 7700K, tres chips que se mantienen como opciones válidas para jugar sin problemas, pero que tienen configuraciones muy distintas.
El Ryzen 3 3300X es un chip de nueva generación basado en la arquitectura Zen 2 y equipado con cuatro núcleos y ocho hilos a 3,8 GHz-4,3 GHz, modo normal y turbo. Cuesta unos 139 euros.
Por su parte el Core i5 9400F es un chip de la generación anterior basado en Coffee Lake Refresh, tiene seis núcleos y seis hilos a 2,9 GHz-4,1 GHz y se puede comprar por 130 euros.
Finalmente tenemos el Core i7 7700K, que llegó en 2017, utiliza la arquitectura Kaby Lake y tiene cuatro núcleos y ocho hilos a 4,2 GHz-4,5 GHz, modo normal y turbo. Ya no se comercializa.
El Core i5 9400F tiene más núcleos, pero sus frecuencias de reloj son relativamente bajas, lo que da una ventaja notable a los otros dos procesadores. De media el Ryzen 3 3300X logra una victoria por la mínima frente a los otros dos procesadores, y el Core i5 9400F queda a una distancia considerable de ambos.
La mayoría de los juegos actuales no aprovecha de verdad configuraciones de seis núcleos reales, y les basta con tener ocho hilos para paralelizar la carga de trabajo. Puede que a corto o medio plazo el Core i5 9400F envejezca mejor gracias a sus seis núcleos físicos, pero ahora mismo pierde ante el Ryzen 3 3300X.