Tras los teaser de rigor, OPPO ha desvelado su tecnología de carga rápida de 125W mediante cable, y de 65W de forma inalámbrica. Esta última tecnología wireless ha sido una propina bien recibida, que supera a la práctica totalidad de sistemas de carga rápida de cable de la competencia. Para evitar que las baterías se degraden o se fundan, OPPO ha introducido diferentes sistemas para prevenir posibles daños.
La protección contra picos de voltaje se basa en un fusible que impide que haya problemas serios con el cargador. OPPO, por otro lado, habla de que las baterías mantendrán el 80% de su capacidad tras 800 ciclos de carga. Cuando se habla de ciclos, se refiere a ciclos completos desde el 100% al 0%. Las cargas parciales cuentan como fracciones de un ciclo.
Las baterías compatibles con este sistema de carga están separadas en dos, con carga en paralelo, con 10 sensores de temperatura para que no se superen los 40 grados centígrados y sistemas de regulación dinámica del voltaje y la corriente.
El nombre de este sistema de carga es el OPPO 125W flash charge. Por su parte, la carga inalámbrica se llama OPPO 65W AirVOOC. Con esta capacidad de carta, una batería de 4.000 mAh se llenará en media hora. La eficiencia del cargador sin cables es del 88% nada menos, aunque se necesita que la orientación del dispositivo sobre la docking sea una determinada y no otra. También integra un disipador de calor de alta eficiencia.
El resultado es una batería completamente cargada en 20 minutos. No está mal.
