La tensión entre EE.UU. y el 5G ha alcanzado también territorio británico hasta el punto de que el Primer Ministro Boris Johnson ha firmado esta orden tras el encuentro con el National Security Council (NSC). Además, todo el equipamiento existente en las redes de telecomunicaciones británicas que provenga de Huawei tendrá que eliminarse antes de 2027.
Esta resolución llega tras la recomendación procedente del National Cyber Security Center (NCSC) como respuesta a las sanciones impuestas por EEUU a Huawei. Anteriormente, el Reino Unido había decidido permitir el equipamiento de red Huawei. Y cuando decimos "antes" nos remontamos tan solo a enero de este año.
La respuesta de Huawei contiene una contundente acusación hacia el gobierno británico acerca de la politización del mercado de las telecomunicaciones, sin que esta decisión tenga nada que ver con cuestiones de seguridad, sino de alineamiento estratégico con los Estados Unidos.
Las implicaciones comerciales de esta decisión tendrán que evaluarse convenientemente en las semanas que vienen, y habrá que ver la implicación en la venta de dispositivos electrónicos de consumo. Huawei sí tiene presencia comercial en el Reino Unido en su división de consumo, la cual puede verse afectada por esta posición beligerante.
