Los chicos de Hardware Unboxed han publicado una interesante comparativa que mide el escalado de diferentes tarjetas gráficas en los procesadores Ryzen 5 2600, Ryzen 3 3300X y Ryzen 5 3600, utilizando juegos variados y configuraciones distintas para mostrar la imagen más clara posible.
El vídeo es muy extenso, ya que roza los 20 minutos de duración, pero las conclusiones se pueden resumir de una manera bastante sencilla. Uno de los mejores exponentes de este análisis es AC: Odyssey, un juego que tiene una dependencia bastante marcada de la CPU, y que como podemos ver en el vídeo escala muy bien con una RTX 2080 Ti y un Ryzen 5 3600.
Si utilizamos una RTX 2070 Super el Ryzen 3 3300X logra prácticamente un empate con el Ryzen 5 3600, y vemos que el Ryzen 5 2600 sigue escalando peor por su menor IPC y sus frecuencias de trabajo, que son más bajas. Al utilizar una Radeon RX 5700, que es un poco más potente que la RTX 2060, vemos que la situación se normaliza y que los tres ofrecen casi el mismo rendimiento. Finalmente con la RX 580 las diferencias entre esas tres CPUs se minimizan aún más.
Esos datos aplican a una configuración concreta, 1080p y calidad media. Cuando subimos la calidad gráfica al máximo y mantenemos a resolución a 1080p vemos que el escalado CPU es mínimo, es decir, las diferencias entre los tres procesadores es casi inexistente, y esto se debe al aumento de la carga de trabajo que debe soportar la tarjeta gráfica.
Los resultados varían mucho en función de cada juego y de la configuración utilizada. Esta comparativa confirma que con tarjetas gráficas tope de gama, como la RTX 2080 Ti, el procesador tiene un mayor impacto, y que este se deja notar más cuando jugamos en resoluciones 1080p y calidades medias o altas. El IPC también afecta mucho al rendimiento en juegos, y esto le confiere una clara ventaja al Ryzen 3 3300X frente al Ryzen 5 2600.