Max Schaefer, productor de Diablo II, ha comentado en una reciente entrevista que el desarrollo de una versión remasterizada de dicho juego podría ser un proyecto muy complicado para Blizzard, tanto que pondría en duda su rentabilidad real.
Según Max Schaefer Diablo II Remaster no tendría el éxito esperado si se plantea como una simple actualización gráfica, debería presentar una propuesta totalmente renovada, y eso hace que el desarrollo sea mucho más difícil.
El productor de la versión original de Diablo II ha explicado que la razón principal que justifica esas dificultades la tenemos en el plano técnico, en el propio motor personalizado que usó Diablo II y en el hecho de que ni siquiera era un título 3D de verdad.
Blizzard no puede llegar y pulir sin más Diablo II, tiene que cambiar por completo la base del juego para crear ese Remaster, y ahí es donde empiezan las complicaciones. ¿Podría mantener la esencia del original utilizando un nuevo motor gráfico e introduciendo cambios técnicos tan grandes? Quizá, pero no es una tarea fácil, de hecho el propio Max ha dicho que se alegra de no tener que ser él quien afronte este desafío.
Algunos rumores dan por sentado que Diablo II Remaster llegará a finales de este año, mientras que otras fuentes han llegado a descartarlo por completo. Blizzard no ha dicho nada al respecto, así que toca esperar.
