Si antes hablamos de que Rocket Lake-S se retrasaría hasta 2021, ahora llega el turno de AMD. Según informaciones llegadas de Taiwan, el lanzamiento de las CPUs Ryzen 4000 con cores Zen 3 se moverá de septiembre de este año a principios de 2021. Las razones no son falta de producto ni complicaciones en la fabricación, sino una fuerte demanda de los procesadores Ryzen 3000 y falta de competencia por parte de Intel.
En principio estamos ante un rumor, así que hay que tomarlo con precaución, aunque ya se sabe: "cuando el río suena...". Digitimes suele ser una fuente fiable, eso sí. Un lanzamiento exitoso de Zen 3 supondría para AMD una oportunidad de limar cuota de mercado a Intel, que no parece que vaya a ofrecer procesadores de 10 nm para escritorio en grandes volúmenes este año.
Lo que sí podría hacer AMD es pasar de 7 nm a 5 nm. De momento, AMD cuenta con el chipset B550, el A520 llegará pronto y los procesadores Matisse Refresh con tecnología Zen 2 llegarán al mercado el 7 de julio con tres nuevos procesadores Ryzen 9 3900XT, Ryzen 7 3800XT y Ryzen 5 3600XT. Las cuotas de mercado que se esperan para AMD son de hasta el 30% si Intel no saca ningún as de la manga.
De todos modos, un cambio de fecha supondría un precedente no especialmente bueno para la progresión meteórica de AMD, que acostumbra a ser puntual en sus hojas de ruta. De momento, la pelota está en el campo de AMD. Haga lo que haga, parece que tiene una jugada ganadora en el segmento de procesadores para escritorio, y en portátiles está progresando adecuadamente a la espera del duelo Zen 3 vs Tiger Lake.
