La carga rápida es una tecnología capaz de que nos olvidemos de que la autonomía de las baterías apenas ha mejorado en los últimos cinco años de manera significativa. Fabricantes como Huawei llegaron primero con cargas de hasta 40W, mientras que Oppo ha ido ganando terreno hasta superar a Huawei con su tecnología SuperVOOC de 65W en los últimos terminales móviles que ha presentado estos meses.
Huawei cuenta con carga de 40W y en muchos dispositivos Android ya tenemos cargas rápidas de 30W como parte de las características habituales. Esto significa que el cargador es capaz de inyectar potencias de 40W en las baterías, al menos durante algunos momentos de la carga. Si tenemos en cuenta que las baterías de mayor capacidad tienen una capacidad de unos 15Wh - 20Wh, encontramos que una carga constante de 40W supondría que tendríamos el 100% de la carga em media hora. La realidad es que el proceso de carga es una sucesión de "chutes" de energía, pero no es un flujo constante a la máxima potencia del cargador, o la batería se degradaría.

Con los 65W de la tecnología de Oppo, terminales como el Find X2 o el X2 Pro pueden cargarse en apenas media hora. Si la tecnología que se anuncia ahora de 80W se hace realidad, podríamos ver tiempos de carga completa en torno a 20 minutos. Una locura, aunque habrá que ver si las baterías conservan su integridad con el paso del tiempo.
En la carga inalámbrica, las cifras también mejoran, con hasta 27W en huawei y 30W en algunos modelos de Oppo.