Xbox Series X es una consola muy potente y ha generado una gran expectación, no solo por su buena configuración a nivel de hardware, sino también por otras cuestiones como su retrocompatibilidad y la posibilidad de acceder con ella a diferentes servicios, como el Game Pass de Microsoft.
Su lanzamiento está previsto para finales de este año, una fecha que coincide con el lanzamiento de PS5 y que muchos expertos se han atrevido a cuestionar, sobre todo por la situación que vimos actualmente debido a la pandemia de la COVID-19.
Phil Spencer, jefe de la división Xbox en Microsoft, ha querido explicar este tema de una manera muy clara. Sabe que el precio de Xbox Series X es importante, y que pocas personas estarían dispuestas a comprar una consola de nueva generación con un coste muy elevado en plena crisis, pero también ha reconocido que no les preocupa vender muchas unidades durante la primera etapa postlanzamiento de Xbox Series X.

Esto quiere decir que Spencer entendería que Xbox Series X no se vendiese bien durante sus primeros meses, y ha explicado que ellos centran su estrategia en los servicios y en el jugador. La figura del Game Pass es muy importante en este sentido, y sugiere que Microsoft podría estar dispuesta a vender Xbox Series X con un precio rompedor, aunque le obligue a perder dinero, ya que luego podría recuperarlo con la venta de juegos y de servicios.