Cuando se anunció Kaby Lake-G, donde los cores Intel Kaby Lake convivían con los gráficos integrados AMD Radeon Vega, la solución parecía perfecta. Pero eso sucedió en un momento en el que AMD aún no tenía una buena arquitectura para portátiles, ni Intel tenía una buena tecnología para gráficos integrados. El resultado era un procesador que usaba tecnología EMIB para combinar ambos chips en una única propuesta de encapsulado.
De todos modos, no era una relación que pareciese duradera. A día de hoy, Intel y AMD compiten en todos los frentes. Intel fue la primera que movió ficha anunciando el cese de la produccón de estos chips Kaby Lake-G y ahora es AMD la que confirma que tampoco habrá más controladores para estos chips. Los más recientes controladores para Windows 10 en su versión 2004 update no se instalarán en los equipos con Kaby Lake-G.
El problema ahora lo tiene Intel, claro. Intel tiene equipos como el NUC 8 Extreme Mini PC (Hades Canyon) en los que se instalaron procesadores Kaby Lake-G. Sin controladores, la situación se complica para los usuarios que tengan estos equipos, al verse limitados a la hora de poner al día sus configuraciones con los controladores más recientes. Seguramente será posible instalar controladores de versiones anteriores, pero habrá que usar algún apaño más o menos creativo para, por ejemplo, instalar un equipo desde cero con una versión de Windows igual o superior al update 2004 de Windows 10.
Intel parece estar trabajando en este tema con AMD, pero no hay todavía respuesta oficial por parte de AMD.
