De estar anclados con SkyLake durante años, hemos pasado a una sucesión veloz de microarquitecturas por parte de Intel. Ahora, llegan noticias que hablan de un "avistamiento" prometedor: un procesador Intel Rocket Lake-S con ocho cores y dieciséis hilos, que supone el tope de gama de esta próxima familia de CPUs.
Rocket Lake es la primera microarquitectura que no está basada en Skylake. Con todo, seguimos con los 14nm como tecnología de fabricación, eso sí. Además, Intel mantiene la compatibilidad con la familia de placas base con chipset de la serie 400. Algo de agradecer teniendo en cuenta la tendencia de Intel de no ofrecer compatibilidad hacia atrás con chipsets de generaciones anteriores.
Los fabricantes de placas afirman que serán compatibles con PCI-Express 4.0 a pesar de que Comet Lake no es compatible con esta generación de PCI-Express. Es decir, las placas de la serie 400 actuales son "Rocket Lake-S y PCIe 4.0 ready".
Los Rocket Lake tendrán gráficos integrados Xe por primera vez en el segmento de procesadores de sobremesa. Rocket Lake-S no tendrá CPUs de más de ocho cores, por lo que el chip estrella de la siguiente generación contará con menos núcleos que el actual Comet Lake Core i9-10900K. El supuesto aumento de IPC debería compensar la reducción de núcleos para hacer productos más interesantes de cara a aplicaciones no excesivamente dependientes de multihilo y, lógicamente, los juegos.
Estamos ante una esperada novedad, y con la filtración en 3DMark tenemos más cerca el momento de ver estos chips en las tiendas pero aún hay rumores que apuntan a que Rocket Lake aún tardará bastante tiempo.

