Si has estado buscando procesadores nuevos y te has parado a examinar los detalles de los nuevos Comet Lake-S de décima generación de Intel, habrás visto que pueden ser bastante exigentes en cuanto a consumo de energía. Y eso significa que la disipación de calor será notable también. Para hacer frente a este efecto colateral no deseado, MSI se ha aliado con EKWB para construir la placa base MPG Z490 Carbon EK X que viene con un monobloque de EKWB instalado de fábrica en la placa.
Es una placa con una distribución de fases 12+1+1 para la CPU que está pensada para instalar no menos que un Intel 10900K. Si eliges un procesador menos ambicioso, puedes elegir también otra placa o la estarás infrautilizando. Es una placa para overclocking y el 10900K es la mejor propuesta para ello. El monobloque de EKWB ha sido tuneado con la estética de MSI y refrigera tanto la CPU como el circuito VRM regulador de voltaje. Esta circusntancia no deja muchas opciones para la refrigeración, pero es precisamente este hecho el que confiere el valor a la placa.

Dejando de lado la refrigeración, el resto de la placa sigue un diseño bastante estándar. Tiene cuatro ranuras DDR4 con espacio para dos tarjetas gráficas, audio de alta calidad, red Ethernet 2.5G y compatibilidad con Wi-Fi 6 ax así como una controladora ASmedia 3241 USB 3.2.