Con la llegada de los Core de 10ª generación y una buena presencia en el mercado de los Core de 9ª generación, era lógico que Intel empezara el proceso de fin de vida de los procesadores Intel Core 8000 para sobremesa, conocidos como Coffee Lake, que ya no resultan demasiado atractivos y ocupan capacidad de fabricación de las saturadas líneas de 14 nm.

El product change notification (PCN) de Intel afecta a todos los procesadores de dicha serie, por lo que se incluyen los modelos comerciales y los modelos OEM, además de los Pentium Gold y Celeron basados en este núcleo, tal y como podemos ver en la siguiente lista:

Eso sí, Intel tal y como nos tiene acostumbrados hace estas cosas con suficiente tiempo de antelación, por lo que realmente aún tendremos estos procesadores durante casi un año: el 1 de junio estos procesadores entraron en dicha fase, pero los proveedores y fabricantes OEM aún podrán hacer pedidos a Intel hasta el 18 de diciembre de 2020. Intel realizará sus entregas hasta el 4 de junio de 2021, por lo que aún estarán presentes en productos durante una buena temporada.
Los Core de 8ª generación fueron los primeros procesadores de Intel, en casi una década, en empezar a volver aumentar el conteo de núcleos disponibles para el mercado doméstico como respuesta a los recién llegados AMD Ryzen, algo que fue muy destacable en los modelos de gama más baja como los Core i3, que pasaron de 2 a 4 núcleos físicos. A partir de ahí, hemos visto como las soluciones de 6 y 8 núcleos empezaban a popularizarse, y actualmente estamos viendo un crecimiento de soluciones con muchos más núcleos e hilos de ejecución. En el caso de Intel, hemos pasado de un procesador estrella Core i7-7000 de 4 nucleos y 8 hilos a los actuales Core i9-10000 de 10 núcleos y 20 hilos.