AMD se ha convertido, tras dejar atrás los tiempos de GlobalFoundries, en un cliente de primer nivel (Tier 1) de TSMC. De todos modos, a pesar de los rumores que apuntaban a una migración al nodo de 5nm de TSMC de la próxima generación de procesadores Zen, la Zen 3, parece que este nuevo salto evolutivo seguirá fabricándose en el nodo de 7 nm.
En primer lugar, el diseño de un procesador está estrechamente ligado a la tecnología de fabricación empleada en su construcción. Teniendo en cuenta que el diseño de un procesador requiere de muchos meses de trabajo, cuando no años, no es probable que Zen 3 se diseñase pensando en 5 nm. Y los cambios necesarios para pasar de 7 nm a 5 nm no se realizan de un día para otro precisamente.
Además, AMD no parece que se vaya a beneficiar demasiado del salto de nodo, con un incremento en rendimiento moderado a pesar de que la densidad de transistores aumentará en un 45%. Pasar de un nodo a otro sin una justificación real en el apartado del rendimiento o la eficiencia energética sería un movimiento poco inteligente.
Con Zen 4, AMD está trabajando en este tema del escalado de rendimiento para aprovechar el salto a los 5 nm, pero con Zen 3 es poco probable que se hagan modificaciones sustanciales en los procesos de fabricación de los Zen 3
En tercer lugar, AMD no suele ser quien lidera los cambios de tecnología de fabricación. Qualcomm o Apple son los que dan los saltos a nuevos nodos antes que nadie, por lo que el salto a 5 nm parece que será primero cuestión de tecnologías móviles antes que de PC. AMD tendrá procesadores de 5 nm, eso es seguro, pero no parece que sean en los Zen 3. Al menos en todos ellos.
