Microsoft ha confirmado que Xbox Series X será la consola con mayor compatibilidad de la historia, y que podrá mover, desde el primer día de su lanzamiento, "miles de juegos".
La retrocompatibilidad de Xbox Series X será casi total, pero no ocurrirá lo mismo con PS5, una consola que tendrá un soporte mucho más limitado, y centrado únicamente en los juegos de PS4.
Las diferencias entre ambas consolas van a ser importantes. En un principio, parece que Microsoft ha llevado a cabo una apuesta más acertada con Xbox Series X, pero habrá que esperar a ver qué concreta Sony cuando decida profundizar un poco más en el tema de la retrocompatibilidad. Y no debemos descartar la posibilidad de que la compañía decida cambiar su estrategia para adaptarla a los pasos que ha seguido el gigante de Redmond, y hacer que PS5 sea más competitiva.
Sobre la retrocompatibilidad en Xbox Series X Jason Ronald, director del programa de gestión de Xbox Series X, ha dicho que esta se ha integrado a nivel del sistema en dicha consola, lo que significa que todos los juegos de las generaciones anteriores, Xbox One, Xbox 360 y Xbox (esta quizá con algunas limitaciones) deberían ser totalmente compatibles, y contarán con mejoras que se aplicarán de forma automática, sin que los desarrolladores tengan que hacer nada.
Las mejoras que ha concretado Ronald hablan de un aumento a 60 FPS en los juegos que funcionaban originalmente a 30 FPS, y de una mejora a 120 FPS de los juegos que funcionaban a 60 FPS. También ha comentado la posibilidad de añadir HDR a juegos "antiguos", gracias a un proceso basado en inteligencia artificial, y ha destacado de nuevo que todo se llevaría a cabo a nivel de sistema, sin que los desarrolladores tengan que hacer nada.
