Las consolas de próxima generación han sido presentadas como sistemas 4K, aunque algunos medios crearon una expectación sin sentido hablando de 8K. Cuando Sony y Microsoft hicieron referencia a esa resolución estaban hablando de contenidos multimedia en 8K, no de juegos en 8K.
Gracias a la mayor potencia, tanto a nivel CPU como GPU, de las consolas de nueva generación será posible disfrutar de juegos más complejos y con un mayor nivel de realismo y de calidad gráfica, pero esto tendrá un coste, y la demo del Unreal Engine 5 lo demostró sobradamente ayer.
La demo que mostraron funcionaba sobre una PS5 trabajando con resolución dinámica 1440p, lo que quiere decir que para mantener la fluidez puede bajar de esa resolución y llegar a niveles "cercanos" al FullHD. Esto ha sido muy interesante, de hecho creo que abre un debate bastante profundo sobre si PS5 y Xbox Series X realmente serán capaces de mover juegos de nueva generación, no juegos actuales, en 4K con total fluidez.
El Unreal Engine 5 promete un salto gráfico enorme, interacciones más realistas y mejores animaciones, además de una iluminación que está muy por encima de todo lo que hemos visto actualmente, con la única excepción del trazado de rayos.
La propia Epic Games confirmó que una RTX 2070 Super podría mover sin problemas y con un rendimiento bastante bueno la demo que mostraron, así que podemos hacernos a la idea de que la GPU de PS5 debería estar entre una RTX 2060 y una RTX 2070 en términos de rendimiento.