Aún no hay una información oficial clara sobre ello, pero en los últimos días estamos viendo las filtraciones de los modelos de gama alta de las placas con socket LGA1200 de Intel para Comet Lake. Se trata de las placas con chipset Z490 de MSI, ASUS y Gigabyte, entre otras, que tienen un denominador común: alta calidad de construcción que se traduce en un precio muy elevado, el cual aún no es oficial.
Sin embargo, parece que esta vez estas placas tendrán un interés extra respecto a anteriores generaciones, siendo una buena inversión, y es que con las filtraciones de los modelos de Gigabyte se da a entender que Intel romperá su habitual norma de "procesador nuevo = placa base nueva", puesto que las inminentes placas base LGA1200 soportarán los futuros procesadores Intel Rocket Lake, también fabricados a 14 nm.

Las filtraciones de las placas base de gama alta con chipset Z490 van acompañadas de sus características, y entre ellas lo que más destaca es el soporte para conectividad PCI Express 4.0. Esto implica que las nuevas placas disponen de todos los elementos (chips, re-drivers, mejoras en el PCB y calidad de conexiones) para soportar el nuevo estándar de comunicación PCI Express.
Sin embargo, ya sabemos que los procesadores Comet Lake que llegarán en mayo no tienen soporte para PCIe 4.0, por lo que para poder aprovechar esta característica habrá que montar un procesador Intel de 11ª generación bautizados como Rocket Lake y que aún no sabemos cuándo van a llegar (entre finales de 2020 y principios de 2021, si no hay retrasos) pero que sí integrarán dicho soporte aparte de importantes mejoras en su arquitectura que se traducirá en un aumento de su IPC.
Desconocemos si el resto de placas socket LGA1200 con chipset serie 400 pero de gama más baja (aún no sabemos el nombre pero posibles B4x0 y H4x0) también incluirán este soporte para PCIe 4.0, pero cuando Intel haga el anuncio oficial de la nueva serie de chipsets saldremos de dudas.